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Táctica y estrategia 1
Categories: Ajedrez, Juegos

La vida nos pone delante muchas situaciones en las que nos vemos obligados a decidir. De eso trata también el ajedrez: es el arte de tomar decisiones. Todos sabemos tomar decisiones, o al menos eso nos parece. Pero no todas las decisiones están bien tomadas: a veces las tomamos sobre razonamientos equivocados, otras veces las tomamos sin tener en cuenta todos los factores, en ocasiones nos dejamos guiar por nuestra intuición, en otras no dejamos que nuestra intuición nos aconseje… y lo que determina todo esto pueden ser las circunstancias más peregrinas: nuestro carácter, nuestro humor, o nuestros gustos personales. Nada de todo ello garantiza el acierto de nuestra decisión. Lo malo de las decisiones (de las de verdad) es que una vez tomadas, sean erróneas o acertadas, no hay vuelta atrás, hay que apechugar con ellas.

Así las cosas, el ajedrez, más que un mero divertimento, es una escuela en la que aprendemos el modo de tomar buenas decisiones. Porque lo que distingue una buena de una mala decisión es que ésta responda a algún plan o, por el contrario, sea azarosa. Lo que hace buena una decisión son sus cualidades estratégicas.

 

Es mejor tener una mala estrategia que no tener ninguna:

Normalmente, hasta que un aficionado no entiende esta verdad, no empieza a ganar partidas. La mayoría de la gente cree que jugar bien al ajedrez consiste en predecir las jugadas posibles y calcular el mayor número de variantes hasta dar con la mejor de todas ellas. Esto, en realidad, solo es cierto para los ordenadores que calculan miles de variantes por segundo. Para el cerebro humano, con una capacidad de cálculo muy inferior, no sirve este sistema de juego (llamado fuerza bruta). Un ser humano puede ganar una partida sin calcular (incluso jugando contra un ordenador), pero jamás podrá ganar sin elaborar una estrategia (salvo en el caso de que su oponente tampoco elabore ninguna. Pero entonces el ajedrez queda reducido a dos jugadores moviendo y comiendo piezas al azar, sean personas, ordenadores o monos adiestrados).

Será pues conveniente, antes de empezar a calcular, incluso antes de aprender a mover las piezas, aprender a elaborar estrategias. ¿Y cómo se hace eso?: pues igual que un collar se fabrica colocando una cuenta detrás de otra a lo largo de un hilo, una estrategia se hilvana colocando una táctica detrás de otra. Tactica y estrategia son el corazón del ajedrez. Es más, dos personas no juegan al ajedrez, por más que muevan las piezas sobre el tablero, hasta que no emplean tácticas y estrategias.

Aquí todos los manuales ajedrecísticos se encuentran con un problema, pues es difícil explicar ideas estratégicas a alguien que no sabe ni mover las piezas. ¿Cómo iba a poner en práctica esas ideas?, ¿Como iba esa persona siquiera a comprender los ejemplos?. Afortunadamente, estas ideas están basadas en la naturaleza misma del juego. Hemos visto ya que todos los juegos de estrategia comparten, sin excepción, la idea de dominación que se encuentra incluso en el más básico de todos ellos: el tres en raya. La evolución de éste a juegos más complejos se debe a la limitación del empate teórico, pero los principios estratégicos permanecen invariables y  son los mismos que los del el ajedrez. Podemos, por tanto, aprenderlos de forma simplificada en el tres en raya y luego, aprendido el movimiento de las piezas de ajedrez, desarrollar esos mismos principios y aprender a jugar con una estrategia desde el primer día.

Tres en Raya:

La única diferencia a tener en cuenta entre el tres en raya y el ajedrez es que en el primero no existe aún la diferencia entre táctica y estrategia. En el tres en raya todo es estrategia. La táctica aparecerá más tarde y podríamos definirla como estrategia a corto plazo. Así que al estudiar la estrategia en el tres en raya estamos poniendo las bases tanto de nuestro conocimiento táctico como del estratégico.

Hay que aclarar también que en juegos de estrategia uno no puede considerar que ha entendido algo hasta que lo sabe poner en práctica. Así que no basta con leer y entender. También hay que practicar sobre el tablero hasta que podamos llevar a cabo una estrategia casi sin pensar. Solo entonces la habremos entendido y, más adelante, cuando en una partida surja la posibilidad de ponerla en práctica, en nuestro cerebro disparará automáticamente una alarma que nos avisará. Aprenderemos a ver las jugadas antes de que ocurran sin necesidad de calcular.

 

LAS PRINCIPALES ESTRATEGIAS DEL TRES EN RAYA (y del ajedrez) son:

1.-Ocupación:

1.1.-Ocupación del Centro: Es una de las estrategias más evidentes. Los niños suelen descubrirla tras jugar dos o tres partidas. Quien ocupa la casilla del centro tiene muchas más oportunidades de hacer 3 en raya, ya que desde ese punto está conectado a todas las demás casillas del tablero. (Se trata también del primer tema estratégico fundamental que comprenden los principiantes de ajedrez).

1.2.-Ocupación de los laterales: Si hay que ocupar una fila o columna, es mejor hacerlo en una fila o columna completamente despejada (En el ajedrez encontramos ecos de esta estrategia en los temas tácticos del peón pasado y en la ocupación de columnas abiertas y semiabiertas por parte de torres y dama).

1.3.-Oposición: Si el oponente ocupa una esquina, hay que capturar la esquina opuesta (pregúntese a cualquier aficionado al ajedrez qué significa oposición y no tardará ni dos segundos en dar una conferencia sobre los reyes).

2.-Ataque:

2.1.-Victoria: Si tenemos dos casillas en línea ocupadas debemos ocupar la tercera casilla en línea. Naturalmente, la principal estrategia del Tres en Raya (y que, en el fondo, se conserva en el ajedrez en el fenómeno de la coronación, cuando un peón ha recorrido el tablero de principio a fin, casi el único motivo estratégico para avance de peones).

2.2.-Horquilla: Amenazar en un mismo turno, con ganar ocupando dos casillas distintas. Veámoslo ilustrado con un ejemplo:

Problema: Las X juegan y ganan a las O
Problema: Las X juegan y ganan a las O

La solución es que las X ocupen la casilla 6. De este modo amenazan con ganar en el siguiente turno ocupando la casilla 4 (tres en raya diagonal) o la 8 (tres en raya en la fila inferior). El oponente no puede parar las dos amenazas a la vez. Conseguir hacer una horquilla en el Tres en Raya nos lleva a una victoria segura. (La horquilla ha llegado al ajedrez en su mera forma táctica, pero la idea de atacar dos casillas débiles da lugar a muchos más temas tácticos que la horquilla en sí)

3.-Defensa:

3.1.-Bloqueo: Si el oponente tiene dos casillas en línea ocupadas debemos ocupar la tercera casilla en línea con el fin de que no nos gane. (La idea de bloqueo es fundamental en las cadenas de peones. También se encuentra aquí el germen de la defensa pasiva).

3.2.-Bloqueo de una horquilla: Si vemos que el contrincante puede llegar a una posición de horquilla, hay dos maneras de evitarla:

a) Podemos bloquearle antes de que llegue a esa configuración. (Nace aquí la idea de profilaxis).

b) Podemos responder ocupando una casilla que amenace tres en raya en el siguiente turno. (Nace aquí la idea de contraataque).

4.-Coroloario:

Vemos que las jugadas que siguen una estrategia de ataque nos dan una ventaja: forzar a nuestro contrincante a realizar jugadas destinadas, no a llevarle a la victoria, sino a evitar que lleguemos nosotros. Esa ventaja se llama iniciativa. Las estrategias de bloqueo y bloqueo de horquilla nos llevan a situaciones defensivas en las que perdemos la iniciativa. Sin embargo, el contrataque es una estrategia defensiva que nos permite mantener la iniciativa y es, por ello, siempre preferible a la mera defensa pasiva. Mantener la iniciativa suele ser, tanto en tres en raya como en ajedrez, uno de los principales ingredientes de la victoria.  El poder de la iniciativa nace de que al poder forzar las jugadas del oponente, en cierto modo, hace que seamos nosotros quienes jugamos sus piezas y de este modo tomamos el control de todo lo que ocurre en el tablero. La habilidad táctica en el ajedrez tiene mucho que ver con esta idea de jugadas forzadas.

 

En TÁCTICA Y ESTRATEGIA 2 expondré cuatro sencillos ejercicios que nos permitirán ser invencibles al tres en raya y nos prepararán para comprender el grado de profundidad que las ideas estratégicas que acabo de explicar alcanzan en el rey de los juegos de estrategia: el ajedrez.

En internet encontraréis numerosas páginas que os permitan practicar vuestra estrategia en el tres en raya. Aquí algunos ejemplos:

Zonadejuegos: Con tres niveles de dificultad, quizá la mejor opción.

Boowakwala.com: Un poco ramplón, pensado para niños.

Iré añadiendo más a medida que vaya encontrando sitios interesantes en los que jugar.

 

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